El enviado especial de la Presidencia rusa y director general del Fondo Ruso de Inversión Directa, Kiril Dmítriev, afirmó en su cuenta de X que "un tsunami de precios del petróleo y el gas está a punto de arrasar Europa".
Dmítriev atribuyó esa situación a las decisiones de los líderes comunitarios. En su mensaje, señaló la "estupidez estratégica" de "rusófobos como Ursula y Kaja" —en alusión a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y a la alta representante de la UE, Kaja Kallas— a quienes criticó por rechazar "un suministro [de combustible] ruso fiable y rentable".
También sostuvo que sus publicaciones anteriores "predijeron el colapso energético de la UE", y se preguntó si el "arrepentimiento" europeo llega demasiado tarde.
La semana pasada, el alto funcionario aseveró que se divisa el comienzo de "la mayor crisis energética de la historia", e indicó que en medio de esta situación aumenta el número de países que empiezan a adquirir petróleo ruso tras el alivio de las restricciones de Washington contra el sector.
- El Departamento del Tesoro de EE.UU. emitió una nueva licencia general sobre Rusia que autoriza la venta de crudo y de productos petrolíferos de origen ruso cargados en buques hasta el 11 de abril de 2026. La medida se tomó en un contexto de alta volatilidad en los mercados energéticos a causa de la guerra en Oriente Medio.
- Desde Moscú comentaron que esta decisión contribuirá a la estabilización de los mercados energéticos, sacudidos por la agresión de EE.UU. e Israel contra Irán. Sin embargo, señalaron que se trata de una medida puntual y que Washington de momento no tiene previsto levantar ninguna sanción petrolera contra Rusia.
Crisis energética
- Desde que inició el ataque unilateral de EE.UU. e Israel contra Irán ha habido una gran volatilidad en los precios energéticos, especialmente por el cierre en el estrecho de Ormuz, por donde pasa alrededor del 20 % de todo el petróleo y gas que se comercia en el mundo.
- La situación ha disparado los precios del crudo. El 9 de marzo, el precio del barril experimentó una volatilidad histórica: superó los 100 dólares y rozó los 120 en las primeras horas de la jornada. Aunque luego los precios retrocedieron, la inestabilidad persiste.
- El lunes los futuros del Brent volvieron a subir y superaron los 106 dólares por barril, aunque posteriormente retrocedieron hasta los 103 dólares.


