El presidente de Bielorrusia, Alexánder Lukashenko, ofreció sus servicios para conseguir la liberación del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, secuestrado el pasado 3 de enero. Exhortó a EE.UU. a "poner en libertad a Maduro o hallar alguna salida diplomática" y agregó: "Si es necesario, estamos listos para ayudar en este asunto, nos arrastraron a eso".
A finales de febrero pasado, el abogado Barry Pollack denunció que la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de EE.UU. estaba obstaculizando que Venezuela financie la representación legal adecuada para Maduro y su esposa, Cilia Flores. El matrimonio se encuentra recluido en una cárcel de Nueva York después de que fuerzas estadounidenses lo secuestraran a principios de enero en Caracas.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, admitió la complicada situación en la que negocia con las autoridades estadounidenses. "Me ha tocado sentarme con los verdugos de nuestros héroes y heroínas del 3 de enero", algo que tenía que hacer "por el pueblo venezolano". Uno de los focos del diálogo ha sido el retorno del mandatario secuestrado.
Una serie de marchas multitudinarias en el país sudamericano exigió desde entonces la puesta en libertad del presidente y su mujer, retenidos en EE.UU.


