Eslovaquia y Hungría lanzaron este sábado un ultimátum a Ucrania, amenazando con suspender el suministro de electricidad al país si Kiev no reanuda el tránsito de petróleo ruso por el oleoducto Druzhba. Tanto el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, como su homólogo eslovaco, Robert Fico, se pronunciaron al respecto, días después de que suspendieran sus exportaciones de diésel a Ucrania.
Posición eslovaca
"Si el presidente ucraniano no restablece el suministro de petróleo a Eslovaquia el lunes, solicitaré a las empresas eslovacas pertinentes que detengan el suministro de electricidad de emergencia a Ucrania ese mismo día", advirtió Fico.
"Si a Occidente no le importa que hayan volado el gasoducto Nordstream, Eslovaquia no puede aceptar las relaciones eslovaco-ucranianas como un billete de ida que solo beneficia a Ucrania. Eslovaquia es un país orgulloso y soberano", manifestó el mandatario, recalcando que si el suministro de petróleo a Eslovaquia no se restablece el 23 de febrero, Bratislava suspenderá el suministro eléctrico. Fico destacó que solo en enero de 2026, los suministros eléctricos de emergencia necesarios para estabilizar la red energética ucraniana representaron el doble que en todo el año 2025.
Posición húngara
Por su parte, Orbán señaló que Budapest "podía tomar tres medidas, y hasta ahora ha aplicado dos", en referencia a la suspensión del suministro de diésel y al bloqueo de un préstamo de 90.000 millones de euros acordado con la UE para Kiev. "Es grave. Si lo detenemos, pueden ocurrir cosas graves. En cualquier caso, los eslovacos lo mencionaron ayer como una posibilidad. Así que estamos negociando con los eslovacos y, si es necesario, daremos este tercer paso", añadió.
Previamente, Gergely Gulyás, jefe de la Oficina del primer ministro húngaro, también indicó que el país está considerando suspender el suministro de gas natural y electricidad a Ucrania ante el rechazo del régimen de Kiev a restablecer el flujo de petróleo ruso.
Asimismo, el ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, amenazó el pasado agosto de forma similar con cortar el suministro eléctrico a Ucrania en respuesta a la suspensión del suministro de crudo a través del oleoducto Druzhba. Señaló que Hungría representa entre el 30 y el 40 % de las importaciones de electricidad de Ucrania y que Budapest podría crear dificultades a Kiev si fuera necesario.

No más diésel para Ucrania
Este miércoles, Hungría suspendió el suministro de diésel a Ucrania y no lo reanudará hasta que se reactive el flujo de petróleo por el oleoducto Druzhba. "Afortunadamente, Hungría tiene un gobierno que no cede ante el chantaje. Hemos tomado todas las medidas necesarias para asegurar nuestro suministro y no cederemos", declaró entonces el primer ministro húngaro, Viktor Orbán.
El ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, anunció que la suspensión sería vigente hasta que se reanude el flujo de petróleo ruso por el oleoducto Druzhba.
En la misma jornada, la refinería eslovaca Slovnaft suspendió sus exportaciones de diésel a Ucrania para destinar todos los productos petrolíferos a su mercado nacional. Así lo anunció el primer ministro de Eslovaquia después de que su Gobierno decidiera liberar 250.000 toneladas de petróleo de las reservas nacionales de material para la planta.
Ucrania bloquea el suministro "por razones políticas"
A principios de esta semana, Budapest y Bratislava solicitaron a Croacia que permita el transporte de petróleo ruso a través del oleoducto Adria, ya que, de acuerdo a Orbán, Ucrania "se niega a reanudar el tránsito de petróleo a través del oleoducto Druzhba por razones políticas".
Asimismo, el Gobierno húngaro ha declarado reiteradamente que de momento no puede prescindir de los recursos energéticos rusos, si bien continúa diversificando sus rutas y fuentes de suministro, por lo que no apoya el plan de Bruselas de suspender las compras de petróleo y gas de los países de la UE a Rusia. Hungría presentó a mediados de febrero una demanda ante el Tribunal de Justicia del bloque contra la prohibición de importar energía rusa a partir de 2027, exigiendo la anulación de esta medida.
Por su parte, Fico expresó su sospecha de que el crudo no fluye por la tubería hacia Hungría y Eslovaquia "por razones políticas". "Nuestros informes de inteligencia indican que la sección dañada [del oleoducto] mencionada por el Gobierno ucraniano ha sido reparada y que el petróleo ruso puede seguir fluyendo hacia Eslovaquia y más allá sin problemas", dijo.
Ataques contra el oleoducto
A finales de agosto y principios de septiembre del año pasado, el régimen de Kiev perpetró varios ataques con drones y misiles contra el oleoducto Druzhba en territorio ruso, lo que provocó la suspensión del suministro de petróleo a Hungría y Eslovaquia.
Los gobiernos de ambos países criticaron fuertemente las acciones de Kiev, asegurando que estas acciones no quedarían sin consecuencias. El líder del régimen de Kiev, por su parte, se burló de las consecuencias de los ataques que los militares ucranianos llevaron a cabo contra el oleoducto.
La rama sur del oleoducto Druzhba, que atraviesa Ucrania, transporta crudo ruso hacia Hungría y Eslovaquia, mientras que el ramal norte, que abastecía a Polonia y Alemania, fue cerrado por las sanciones europeas.



