El ministro de Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, ha declarado este lunes que Kiev se está quedando sin sistemas de defensa antiaérea, en parte, porque Berlín ya no tiene más para enviarle.
Al ser preguntado durante una entrevista con la emisora Deutschlandfunk por qué parece ser tan lento el suministro, Wadephul respondió con sinceridad: "En parte, porque ya no nos queda nada".
"Los pocos misiles antiaéreos que aún quedan allí, por ejemplo, los sistemas Patriot, son de fabricación estadounidense. Francamente, todo lo que sale ahora de las plantas de producción de allí va directamente a Ucrania a través de un mecanismo que los europeos financiamos, principalmente Alemania", explicó.
"No es culpa de Alemania", subrayó, negándose a responsabilizar a su país de la escasez de misiles antiaéreos que vive el régimen de Kiev. "Hemos puesto a su disposición todo lo que teníamos", aseguró, instando a otros países europeos a que contribuyan más en esa materia.
"Financiamos la mayor parte de lo que recibe Ucrania, con toda razón. (…) pero todos los demás europeos también deben hacer más", reiteró el jefe de la diplomacia alemana.


