El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado este jueves un decreto que le permite imponer aranceles a las importaciones de productos de países que vendan o suministren petróleo a Cuba.
Según el mandatario, la situación en Cuba, supuestamente, "constituye una amenaza inusual y extraordinaria" para la seguridad y política exterior de Washington, por lo que ha declarado "una emergencia nacional".
Sobre la base de estas acusaciones infundadas, Trump ha establecido un sistema arancelario, según el cual "se podrá imponer un derecho ad valorem adicional a las importaciones de mercancías que sean productos de un país extranjero que venda o suministre, directa o indirectamente, petróleo a Cuba".
La medida entrará en vigor a partir de la medianoche del 30 de enero (hora del este).
El documento señala que la orden puede ser modificada si surge nueva información, recomendaciones de altos funcionarios o cambian las circunstancias. Además, prevé acciones en el caso de que un país extranjero tome represalias contra Estados Unidos en respuesta a la iniciativa a fin de mantener su eficacia.
Asimismo, se indica que, si el Gobierno de Cuba u otro país afectado adopta medidas significativas y "se alinea suficientemente" con Washington en materia de seguridad nacional y política exterior, la orden también podría ser modificada.
El inquilino de la Casa Blanca argumenta que el Gobierno de Cuba ha adoptado "medidas extraordinarias" que perjudican y amenazan a Estados Unidos, alineándose y brindando apoyo a países considerados "hostiles", así como a "grupos terroristas transnacionales y otros actores malignos contrarios" a Washington.
Además, acusa al Gobierno cubano, sin aportar pruebas, de haber apoyado durante mucho tiempo, "en materia de defensa, inteligencia y seguridad", a adversarios de Estados Unidos en el hemisferio occidental, eludiendo las sanciones estadounidenses e internacionales y tratando de obstaculizar los esfuerzos de Washington para hacer frente a actores maliciosos en la región.
"Agredido por EE.UU. hace 66 años"
Anteriormente, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, recordó que su país "es agredido por EE.UU. hace 66 años" y está dispuesto a "defender a la Patria hasta la última gota de sangre".
"Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede, es agredida por EE.UU. hace 66 años, y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la patria hasta la última gota de sangre", manifestó el mandatario ante las amenazas de Trump.
"Relaciones verdaderamente sólidas y amistosas"
El 15 de enero, el presidente ruso, Vladímir Putin, declaró que Moscú se solidariza con Cuba por la determinación con la que defiende su soberanía y su independencia. "Quisiera destacar que Rusia y la República de Cuba mantienen relaciones verdaderamente sólidas y amistosas. Siempre hemos brindado y seguimos brindando asistencia a nuestros amigos cubanos", destacó el mandatario ruso.
Asimismo, desde Pekín han mostrado su apoyo a La Habana y han llamado a Estados Unidos a poner fin a las violaciones del derecho internacional y a que levante inmediatamente el bloqueo y las sanciones contra la isla. "China seguirá brindando apoyo y ayuda a Cuba dentro de sus capacidades, y creo que bajo el fuerte liderazgo del Partido [Comunista] y el Gobierno cubanos, el pueblo cubano podrá superar dificultades temporales", declaró el martes el portavoz del Ministerio de Exteriores del país asiático, Guo Jiakun.


