Qué son los 'huacos eróticos' y por qué los podrían prohíbir en Perú

La polémica la encendió una diputada que considera que estas figuras prehispánicas despiertan en los niños "una sexualidad que no es sana".

La exhibición en espacios públicos de una serie de figuras que recrean la cerámica erótica prehispánica en Perú ha causado controversia luego de que una senadora derechista pidiera que fueran retiradas, argumentando que atentan contra los derechos de los niños y que "despiertan una sexualidad que no es sana".

Milagros Jáuregui, una pastora evangélica del partido conservador Renovación Popular, encabeza la solicitud al Ministerio de Cultura para que saquen de sitios públicos este tipo de representaciones inspiradas en las piezas cerámicas de la civilización mochica, que existió entre los años 100 y 800 de nuestra era (d.C.) y que se ubicó en la costa norte de Perú.

La parlamentaria y activista del movimiento Provida dijo a finales de octubre según un video que circula en las redes, que los infantes "no están capacitados neurológicamente para estar expuestos a ese tipo de imágenes" y les "causa miedo, incomodidad y sentimientos no identificados".

Según refirió, tras conversaciones con especialistas en salud mental y educadores, concluyeron que "tener en un lugar público ese tipo de imágenes es dañino para la infancia". Por ello, pide que la muestras y reproducciones de piezas arqueológicas conocidas como 'huacos eróticos' sean confinadas a museos y que el ingreso de menores a las salas esté supervisado.

La legisladora se refiere a una exposición al aire libre en el Parque de la Fertilidad, ubicado en el distrito de Moche, cuna de esa civilización prehispánica, donde hay una serie de esculturas de gran tamaño donde se representan los llamados 'huacos eróticos'.

Hace cuatro años, una escultura a gran escala que representaba a una de estas piezas de interés cultural también conocidas como 'huaco de la fertilidad' fue quemada en el mencionado distrito perteneciente a la provincia de Trujillo. En esa oportunidad, quienes cometieron el atentado, dejaron un escrito donde le pedían al alcalde de la ciudad respetar a los niños.

Reivindicación de los 'huacos eróticos'

Las afirmaciones de Jáuregui fueron puestas en duda por el psicólogo Gary Rivera, perteneciente a la Asociación Peruana de Sexología, Salud y Educación Sexual, quien dijo a RPP, que "no hay ningún estudio a nivel neurológico, neurocientífico o psicológico" que haya arrojado "que una exposición a una escultura pueda generar un trastorno o una alteración cognitiva en los niños".

El especialista en salud mental considera que la senadora ha interpretado erróneamente las investigaciones científicas que dan cuenta sobre el desarrollo del cerebro. "Hay muchos discursos políticos o de pánico moral que suelen extrapolar incorrectamente estudios reales sobre el neurodesarrollo".

En esa línea, aseveró que "la neurociencia ha demostrado que la mente infantil sí, o sea, puede sufrir alteraciones, pero bajo condiciones muy específicas que no guardan relación alguna con ver una estatua histórica" y que se relacionan directamente con eventos traumáticos o contenidos explícitos.

Sobre la sexualidad en la cultura mochica, el escritor y docente Luis Nieto Degregori considera, en una entrevista de La República, que los 'huacos eróticos' han sido "vistos de una manera muy superficial", como si fueran "ilustraciones de un kamasutra andino o catálogo de poses en la relación sexual".

En su opinión, para esa civilización prehispánica "la sexualidad estaba estrechamente relacionada con la cosmovisión y con aspectos centrales en la vida de esos pueblos, como la fertilidad".