El canal internacional
de noticias en español
más visto en el mundo
A fondo

El único topo de Stalin en la Gestapo: Willi Lehmann, el espía que ayudaba a la URSS desde el corazón del Reich

Publicado:
Este oficial informó a la Unión Soviética sobre desarrollos militares ultrasecretos, encubrió a agentes y predijo la fecha del ataque alemán con una precisión de horas.
El único topo de Stalin en la Gestapo: Willi Lehmann, el espía que ayudaba a la URSS desde el corazón del Reich

El 19 de junio de 1941, el agente de inteligencia exterior soviética Willi Lehmann, alias Breitenbach o A/201, convocó al oficial de este servicio en Berlín, Borís Zhuravliov, que formalmente trabajaba en la embajada de la URSS, a una reunión urgente.

El agente saludó al oficial de inteligencia soviético desde lejos. Parecía haber olvidado por completo las reglas de seguridad en ese tipo de reuniones. Lucía cansado y preocupado. "Guerra", anunció Breitenbach. "Todo está decidido, irrevocablemente. Domingo, 22. Al amanecer, a las tres de la mañana. A lo largo de toda la frontera, de sur a norte. La declaración será formal, con la caída de la primera bomba", continuó. Zhuravliov relató que su colega le apretó las manos con fuerza y dijo: "Adiós, camarada", y se marchó. El mensaje cifrado se envió inmediatamente a Moscú, a través de la misión diplomática.

Esto marcó el final del servicio de Lehmann en la inteligencia exterior de la URSS. Ningún ciudadano soviético volvió a verlo.

Durante doce años, desde 1929, Breitenbach fue el único agente de la inteligencia exterior soviética en los servicios secretos de Alemania, primero en la policía política de Berlín durante la República de Weimar y luego en la IV Dirección de la Oficina Central de Seguridad del Reich- RSHA (Gestapo). Desde allí proporcionó datos valiosos y diversos, incluyendo información sobre los preparativos militares de la Alemania nazi, la cual siempre fue confirmada.

Lehmann pertenecía a la categoría de agentes 'iniciadores', según la jerga de los servicios secretos soviéticos para referirse a aquellos miembros que expresaron voluntariamente su deseo de cooperar con el organismo. 

El ángel guardián de agentes soviéticos en Alemania

Se considera que su aporte para garantizar la seguridad de las operaciones de inteligencia y las actividades de las instituciones soviéticas en Alemania fue invaluable. Gracias a él, los agentes estuvieron protegidos de cualquier sorpresa, ya que los cargos que ocupaba Breitenbach en la policía secreta alemana antes de la llegada a Hitler al poder y en la Gestapo, a donde fue transferido después, le daban acceso casi ilimitado a documentos confidenciales.

Los archivos muestran que Lehmann nunca pasó por alto ni un solo incidente grave relacionado con las medidas de contrainteligencia preparadas contra representantes e instituciones del bloque, e informó de inmediato a la parte soviética. Como resultado, la residencia de servicios secretos soviéticos en Berlín prácticamente no sufrió fallos, un hecho excepcional en la historia de este tipo de tareas, considerando que el trabajo se realizaba bajo un estricto régimen de contravigilancia reinante en la Alemania nazi.

Entre los agentes que salvó, se encontraba Arnold Deutsch, en ese entonces, un incipiente inmigrante soviético ilegal en Alemania que había llamado la atención de la Gestapo bajo sospecha de espionaje. Unos días antes de su arresto, Lehmann logró alertar a su contacto, Vasili Zarubin, quien puso al tanto a Deutsch. Así, este logró abandonar el país de inmediato y evadir la detención.

Poco después, el joven agente se trasladó al Reino Unido, donde a finales de la década de 1930 consiguió reclutar al grupo de los célebres intelectuales británicos conocido como 'Los cinco de Cambridge' (Guy Burgess, Anthony Blunt, Kim Philby, John Cairncross y Donald Maclean).

¿Quién fue Lehmann y por qué se hizo agente de la URSS?

Tras un largo servicio en la Armada alemana, Willi Lehmann ingresó en la Policía de Berlín en 1911. Inició como un policía raso, pero pronto fue transferido, como un agente competente, al departamento de contrainteligencia.

En 1933, después de la llegada de Hitler al poder, el entonces 'número 2' del régimen, Hermann Göring, creó la Gestapo, una fuerza policial secreta del Estado que absorbió el departamento de Lehmann. Así fue como un agente soviético se infiltró en ese organismo, símbolo de terror del Tercer Reich.

"Creo que los incentivos materiales desempeñaron un papel importante al principio. Alemania sufrió una inflación monstruosa de posguerra y estalló la crisis mundial. Lehmann, un hombre de familia, aunque sin hijos, también tenía una relación extramatrimonial con una mujer 20 años menor que él, a quien mantuvo hasta sus últimos días", explica el escritor ruso Teodor Gladkov, autor de un libro sobre Breitenbach que tuvo acceso a documentos de servicios secretos de Rusia.

Además, se indica que A/201 empezó a mostrar simpatía por Rusia desde la heroica batalla del crucero ruso Varyag contra una flota japonesa superior en número —durante el enfrentamiento de ambos imperios— que Lehmann presenció cuando, con veinte años, era artillero en un buque de guerra alemán neutral estacionado en el puerto coreano de Chemulpo, a donde regresó la nave rusa después del combate.

Cohetes y otros secretos alemanes

Tras convencerse de la lealtad y fiabilidad de Lehmann, los nazis lo trasladaron a una misión de mayor responsabilidad. Dejó de supervisar las tareas comerciales y diplomáticas soviéticas y pasó a encabezar el departamento de contrainteligencia de la industria de defensa.

Este departamento era quizás el más secreto de todo el Tercer Reich. El Tratado de Versalles impuso estrictas restricciones militares a Alemania, prohibiendo industrias militares enteras e imponiendo límites rigurosos al tamaño del ejército. Los alemanes, sin embargo, continuaron desarrollando ciertos proyectos de forma oculta, intentando mantenerlos encubiertos el mayor tiempo posible. Por lo tanto, contar con un agente en una industria tan sensible fue un éxito rotundo para la URSS.

Fue a través de Breitenbach que la Unión Soviética tuvo conocimiento del programa alemán de cohetes y de los primeros lanzamientos experimentales de los cohetes de Wernher von Braun, que posteriormente evolucionaron hasta convertirse en los cohetes V-1. Con acceso a los secretos de toda la industria de defensa estatal, Lehmann transmitió a Moscú todo lo que sabía.

Ya a mediados de la década de 1930, Moscú tenía conocimiento del inicio de un programa confidencial alemán para reconstruir la flota de submarinos. A/201 notificó sobre la construcción de nuevas fábricas, incluidas algunas de alto secreto, donde se planeaba la producción de armas químicas.

Así, casi cualquier novedad en la industria de defensa alemana llegaba a conocimiento de la URSS en cuestión de semanas.

La ruptura temporal de relaciones y reaparición del agente

En noviembre de 1938, falleció Alexánder Agayants, el jefe de la residencia soviética en Berlín. Para entonces, en medio de purgas masivas en la URSS, sus predecesores, así como muchos de los agentes de inteligencia clandestinos que colaboraban con Breitenbach, habían sido arrestados y ejecutados, al igual que quienes conocían su existencia en Moscú. Esto representó una enorme tragedia para la inteligencia soviética. Sin embargo, ninguno de los empleados arrestados que conociera a Lehmann jamás mencionó su nombre.

Solo en 1940, A/201 informó a la embajada de la URSS sobre su existencia. En junio de aquel año, el muy cauteloso Lehmann decidió dar un paso desesperado: colocó una carta en el buzón de la misión diplomática. Si lo hubieran interceptado, habría significado su muerte. El mensaje decía: "Estoy en la misma situación, que es bien conocida en el Centro, y creo que puedo volver a trabajar […] Considero que el período actual es tan importante y lleno de acontecimientos que es imposible permanecer inactivo […]".

A principios de 1941, Borís Zhuravliov fue asignado para estar en contacto con el valioso agente. La información era más necesaria que nunca. Las reuniones se celebraban en lugares públicos de Berlín y sus alrededores. Lehmann le entregaba ciertos documentos para fotografiar. Zhuravliov los devolvía al día siguiente, antes de que el agente llegara al trabajo.

La tragedia de 'superagente' traicionado

En todos esos años, Breitenbach no cometió ni un solo error, sin embargo, fue descubierto. Ocurrió en 1942, cuando la Gestapo atrapó a dos agentes soviéticos ilegales —alemanes antifascistas— que debían establecer contacto con él. Uno de ellos, Robert Barth, accedió a participar en un juego de radio con Moscú, temiendo por su esposa e hijo. Tras la guerra, se entregó voluntariamente a representantes del Ejército Rojo e insistió en que había transmitido una señal de "trabajo bajo control". Pero no le creyeron y lo condenaron a muerte.

De lo que se sabe de los últimos días de Lehmann, es que una noche, después del 11 de diciembre, sonó el teléfono en su apartamento, llamándolo a trabajar. El escándalo interno era enorme: un alto funcionario de la Gestapo con rango de inspector criminal, el SS Obersturmführer, resultó ser un agente soviético de larga trayectoria. Más adelante, fue enviado a la prisión de Plötzensee, donde apenas sobrevivió dos semanas. El 29 de enero de 1943, el nombre de Willi Lehmann apareció en el Boletín de la RSHA, entre aquellos que "dieron su vida por el Führer y el Reich".

¿Cómo fueron sus últimos días? Probablemente, nunca se sabrá. Temiendo perder su puesto, el nuevo jefe de la Gestapo, Heinrich Müller, destruyó todos los documentos relacionados con el agente Breitenbach. 

Fin de la historia

En 1969, un hombre llamó al apartamento de Margarete Lehmann. A la viuda de Willi Lehmann le entregó un reloj de pulsera de oro con la inscripción: "De amigos soviéticos".

Compartir:
RT en Español en vivo - TELEVISIÓN GRATIS 24/7